Time to market: La competencia por un lugar en el mercado

Melissa
October 16, 2020

Momento y oportunidad son la clave del éxito en una era digital donde el mañana ya puede ser tarde, el time to market (TTM) es la capacidad de ejecución desde el momento en que detectamos un problema  hasta que sacamos su solución al mercado.

El atraso en el desarrollo de un producto puede convertir una idea novedosa en algo anticuado, es ahí donde el tiempo se transforma en algo crítico para evitar darle ventaja a la competencia.

Las FinTech han sido punta de lanza en el desarrollo del TTM demostrando que el secreto es contar con un equipo altamente calificado, interdisciplinario pero sobre todo capacitado para sacar la mejor versión en el menor tiempo.

En este aspecto, Antit destaca por contar con desarrolladores ágiles y experimentados, especialistas en entregar el mejor resultado de la forma más eficiente.

Antit es una empresa a la vanguardia del desarrollo FinTech ofreciendo productos  innovadores,  versátiles y competitivos en un mercado que exige reinventarnos constantemente para sobresalir ante una transformación digital que cada vez va más rápido.

Minimum Viable Product  (MVP) la apuesta disruptiva  del mercado

Asimismo,  para lograr el objetivo de TTM las FinTech hacen uso de los MVP que les permite no esperar a tener un producto totalmente acabado para venderlo, sino que este tendrá las características básicas que les permita testear y mejorar el producto al mismo tiempo que se posiciona en el mercado.

Por consiguiente, el equipo con el que cuenta una FinTech es primordial bajo el liderazgo de un CEO que acelerará los procesos de producción, haciendo uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) alcanzando ventajas competitivas notables.

“Desarrollamos sus productos a corto plazo a través de un MVP que nos permite ofrecerle un producto limpio, escalable y fácil de mantener a largo plazo permitiéndole avanzar al ritmo que lo hace el mercado tecnológico”, comentó Robert Barón uno de los fundadores y líder técnico de la empresa.

Además, el proceso de desarrollo de software se ha tenido que adaptar a la velocidad en que las empresas necesitan responder a las necesidades de sus clientes, el MVP permite aplicar nuevas funcionalidades de una forma más ágil que se adapta a la velocidad del mercado.

“Nuestra empresa realiza desarrollos en corto tiempo sin sacrificar los estándares, enfocándonos en determinar la mejor arquitectura para su aplicación así como la tecnología de punta que requiera su producto para posicionarse”, explicó Barón.

Por otra parte, en el desarrollo de plataformas y Apps móviles un lanzamiento tardío conlleva un consumo de recursos financieros que disminuyen la rentabilidad a corto plazo, por eso la importancia de contar con una ruta definida, hitos claros y un buen TTM.

El tiempo como factor de competitividad

La velocidad es un factor imprescindible para lograr ser competitivos en el mundo digital, donde quienes lo alcanzan se caracterizan por su capacidad al cambio y  su flexibilidad en los procesos.

El MVP facilita adaptar el producto a la demanda del mercado, ir definiendo y acortando los ciclos de desarrollo, lanzando distintas propuestas por un periodo de tiempo y obteniendo un feedback muy valioso.

No obstante, debe ser una propuesta funcional, atractiva y con un buen equipo que lo respalde en cada una de las mejoras que requiera en el camino. “Innovación constante en cada detalle de su proyecto nos movemos a la velocidad de la tecnología con personal especialista en proporcionar calidad, rapidez y eficiencia”, enfatizó Barón.

Como se puede inferir la velocidad no implica sacrificar la calidad del producto a lanzar, esta dualidad debe estar acompañada de herramientas de testeo automático, entornos completos de integración continua (desarrollo, calidad, pre-producción y producción), y la automatización del despliegue.

Por lo tanto la calidad no debe interferir con la puesta en marcha de productos o servicios y en lugar de verse como un contrario del time to market debe ser su principal aliado estratégico.