Estafas telefónicas ¿cómo las entidades bancarias pueden proteger y educar a sus clientes?

Melissa López
December 8, 2020

Recientemente el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) reveló la detección de un grupo de delincuentes  que a través de llamadas telefónicas desde La Reforma sustrajeron hasta ¢20 millones de cuentas bancarias.

Según informó el OIJ en lo que va del 2020 se han recibido un total de 1.511 denuncias relacionadas con estafas telefónicas y,  se calcula que sólo durante el 2019 el monto robado por este medio fue superior a los ¢5.000 millones y el millón de dólares.

La mayoría de estos ataques hacen uso de la ingeniería social  investigando a la víctima a través de redes sociales para obtener datos personales e información relevante, misma que utilizan para ganarse la confianza de la persona engañarla y hacerse pasar por una entidad auténtica.

Asimismo, esta forma de fraude  se realiza usando artimañas como amenazas de bloqueos de cuenta por datos desactualizados y formularios para retiro de FCL ante pandemia.

Además, se  han detectado casos de aplicaciones bancarias que con sólo introducir el número de cédula los delincuente obtienen el correo y número telefónico para recuperar la contraseña,  posteriormente proceden a llamar al usuario y solicitar dicho código con el timo que se requiere para bloquear su cuenta ya que se detectó uso por parte de terceros.

Ante esta situación la Asociación Bancaria Costarricense recuerda a la población que ninguna de sus entidades solicita claves, pin, token y demás datos sensibles mediante llamadas telefónicas.

De igual forma los delincuentes han llegado hasta utilizar aplicaciones que clonan el número de las entidades bancarias para suplantar su identidad en este tipo de estafas.

Este tipo de estafas según el OIJ vienen en aumento tanto en cantidad como en montos robados, por lo que la entidad investiga con respecto a las debilidades que pueden estar presentando los sistemas bancarios costarricenses.

Por este motivo sospeche de cualquier solicitud de información personal de sus tarjetas o cuentas, ya que de requerirse las entidades bancarias le solicitarán se acerque a una sucursal bancaria y NUNCA por medios telefonitos o correo.

Además, no proceda a abir links de remitentes que no corresponden al tradicional de su banco en caso de ocurrir verifique por medio de los canales oficiales de la entidad bancaria dicha anomalía.

Como resultado de esta situación desde las empresas Fintech se está implementando cada vez una mayor inversión en seguridad, esto para impedir que los delincuentes puedan vulnerar las cuentas de los usuarios fácilmente.

En el caso de Antit nuestras aplicaciones utilizan la seguridad biométrica para automatizar procesos y brindarle mayor seguridad a nuestros usuarios basándonos en lo último de la tecnología para esto.

En este aspecto las FinTech han intentado mantenerse en la vanguardia con la implementación de seguridad biométrica en la arquitectura de sus aplicaciones, además, de sofisticados sistemas de identificación y autentificación.

Al integrar este multifactor en las aplicaciones financieras se disminuye la posibilidad de fraude con tan solo contar con los datos de usuario del cliente.

Entre los métodos que las FinTech implementan para la protección de la identidad y datos de los usuarios están:

La seguridad biométrica funciona como parte de un enfoque multifactor a través de un dispositivo móvil para desbloqueo, en lugar de contraseña e inicio de sesión.                                                                                                                                                                                            

Antit es una empresa enfocada en desarrollo FinTech que destaca en este aspecto, sus aplicaciones están certificadas con auditorias de seguridad Deloitte.

El reconocimiento facial permite verificar que el usuario es el autorizado para realizar el inicio de sesión impidiendo un acceso por parte de terceros.

Las FinTech al implementar esta seguridad reducen la sustitución de identidad, estafa y  duración promedio de las transacciones, sistematización y mejora de la experiencia del cliente.

Entre sus beneficios está mayor comodidad y seguridad debido a que las mediciones biológicas son mucho más complicadas de ‘hackear’ que las combinaciones alfanuméricas.

Los delincuentes modifican sus estrategias de acuerdo a las circunstancias actuales, por lo que a ese mismo ritmo los bancos deberán invertir en educar a sus usuarios y responder de una forma más proactiva ante dichas amenazas reforzando la seguridad de sus sistemas bancarios.